Pánico y más de 100 muertos en intensos bombardeos israelíes en Líbano
Líbano acusó este miércoles a Israel de haber causado al menos 112 muertos y más de 800 heridos con sus bombardeos más intensos desde el comienzo de la guerra contra el grupo proiraní Hezbolá, que han desatado pánico en la capital.
Los ataques tuvieron lugar a pesar de un acuerdo de alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán.
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que esta tregua excluye al Líbano, confirmando así unas declaraciones del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
El grupo armado Hezbolá, que arrastró al Líbano a la guerra de Oriente Medio al atacar a Israel el 2 de marzo y lleva horas sin reivindicar ataques, dijo estar "en derecho de responder" a los bombardeos, al igual que los Guardianes de la Revolución de Irán, el ejército ideológico de la república islámica.
- Advertencia de Irán -
"Enviamos una fuerte advertencia a Estados Unidos, que viola tratados, y a su aliado sionista, su ejecutor: si la agresión contra el querido Líbano no cesa inmediatamente, cumpliremos con nuestro deber y daremos una respuesta", declararon los Guardianes de la Revolución citados por la televisión pública en un comunicado en el que se refería a Israel.
Varios periodistas de la AFP fueron testigos de escenas de pánico en las calles de Beirut antes de que el gobierno pidiera a la población despejar las carreteras de la capital para las ambulancias.
El ministerio de Salud libanés lamenta al menos 112 muertos y 837 heridos en los ataques.
Según el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, el ejército llevó a cabo un ataque sorpresa contra cientos de miembros de Hezbolá en todo Líbano. Fue, dijo, el mayor golpe contra el grupo desde una operación en 2024 con bíperes.
- "Niños muertos" -
"Vi la explosión, fue muy fuerte, y hubo niños muertos, algunos con las manos cortadas", declaró a la AFP Yaser Abdalá, que trabaja en un comercio del centro de Beirut.
Frente al hospital de la Universidad Americana de Beirut, una periodista de la AFP vio un trasiego de ambulancias.
Familiares de los heridos estaban congregados frente a la entrada de urgencias. Algunos lloraban.
"Mi suegra murió, la esposa de mi cuñado también, así como su hijo", dice un hombre que no quiso dar su nombre. Todos vivían en el mismo edificio, explica.
"Estamos a la espera de saber si los hijos de mi cuñado están vivos", añade.
Uno de los ataques alcanzó Corniche al-Mazraa, una de las principales carreteras de la capital.
Un fotógrafo de la AFP vio destrozos generalizados, edificios en llamas y coches destruidos.
Israel volvió a pedir a la población que evacúe varias zonas del Líbano porque la batalla "continúa". También pidió desalojar un edificio de la ciudad costera de Tiro, después de atacar otro cercano.
La Agencia Nacional de Noticias (NNA) informó de varios ataques en el sur.
Los bombardeos israelíes de las últimas semanas han matado a más de 1.500 personas y desplazado a más de un millón, según las autoridades libanesas, especialmente en el sur, el este del país y los suburbios sureños de Beirut, zonas donde Hezbolá tiene influencia.
El miércoles un corresponsal de la AFP vio a un pequeño número de personas dirigiéndose hacia el sur del país, algunas en coches y otras con sus hijos en motocicletas.
El ejército libanés desaconseja el regreso de los desplazados y Hezbolá también hasta que "se emita la declaración oficial y final de alto el fuego en Líbano".
En una tienda de campaña cerca de los suburbios del sur de Beirut, Alí Yusef, un repartidor de 50 años, dijo esperar el "comunicado oficial" de Hezbolá. "Irán no nos decepcionará" si Israel sigue atacando Líbano, opina.
En un comunicado, el presidente libanés, Joseph Aoun, acogió con satisfacción la tregua de dos semanas entre Teherán y Washington, pero quiere que "la paz regional incluya a Líbano".
El primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif, que ha actuado como mediador en la guerra, asegura que el alto el fuego se aplica "en todas partes, incluido Líbano".
D. Wassiljew--BTZ