Un año después, las promesas de la tregua en Gaza siguen incumplidas en su mayoría
Un año después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declarara el fin de la guerra en Gaza, pocas de las promesas a largo plazo del alto el fuego se han cumplido.
A continuación, una lista de algunos de los puntos clave de la tregua del 10 de octubre de 2025 y cuál es su situación actual:
- Rehenes liberados, calma en Israel -
Tres días después de que se anunciara el acuerdo, Hamás liberó a los 20 rehenes vivos que quedaban, secuestrados durante el ataque del movimiento islamista el 7 de octubre de 2023, el día más mortífero en la historia del Estado de Israel.
El regreso de los cautivos era una prioridad para Israel, cuya población había permanecido en vilo por su destino.
El aniversario del alto el fuego también marca un año de tranquilidad para Israel en el frente de Gaza, sin ataques con cohetes por parte de Hamás.
El arsenal de misiles del grupo se agotó debido al bombardeo israelí casi constante, que dañó o destruyó la gran mayoría de los edificios en el territorio palestino, donde viven unos dos millones de personas.
El ejército de Estados Unidos estableció un puesto de comando con aliados extranjeros cerca de la frontera con Gaza para monitorear la tregua.
- Sin retirada ni tregua por parte de Israel -
Israel ha reducido la intensidad de sus ataques, pero ha seguido bombardeando la Franja casi a diario.
Los ataques israelíes han matado a unos 1.450 palestinos desde el alto el fuego, según el Ministerio de Salud de Gaza, que opera bajo el control de Hamás y cuyas cifras son consideradas precisas por Naciones Unidas.
El primer ministro Benjamin Netanyahu, quien se encuentra en una reñida contienda electoral, ha prometido matar a todos los involucrados en el ataque del 7 de octubre.
Netanyahu afirmó en el aniversario del ataque que 4.000 de los 6.000 "monstruos de Hamás" habían sido eliminados.
A las fuerzas israelíes se les permitió permanecer en el 53% de Gaza según los términos del alto el fuego, pero un año después controlan alrededor del 70% del territorio, según datos oficiales.
- Hamás permanece, y con armas -
Se suponía que la segunda fase del acuerdo incluiría una transición política para apartar a Hamás del poder. De hecho, el tecnócrata Ali Shaath fue nombrado jefe de un nuevo Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG).
El grupo proiraní anunció en julio que disolvería su órgano de gobierno y entregaría la administración de Gaza al NCAG, que cuenta con el respaldo de Washington.
Pero Hamás sigue, de hecho, a cargo de la seguridad en Gaza, y Shaath ha mantenido un perfil bajo.
El movimiento palestino eligió a un nuevo líder, Jalil al Haya, en julio. Poco después, el grupo anunció que entregaría sus armas, un paso que Trump calificó como un gran avance.
Pero Israel se ha mostrado escéptico, y Netanyahu exigió un desarme verificable, incluidas las armas de fuego individuales.
Hamás no ha seguido adelante con ese proceso, y el Estado hebreo se ha negado a corresponder iniciando la retirada de sus fuerzas.
- La reconstrucción, sólo palabras -
Trump creó un nuevo organismo global para el acuerdo denominado "Junta de Paz", en el que nombró como figuras clave al ex primer ministro británico Tony Blair y al diplomático búlgaro Nickolay Mladenov, quien se desempeña como "alto representante de Gaza".
El mandatario estadounidense, crítico de la ayuda internacional, prometió en enero 10.000 millones de dólares en fondos estadounidenses para la junta que él controla discrecionalmente.
Sus aliados del Golfo se han comprometido a aportar más, pero no se tiene constancia de que haya llegado dinero alguno para la reconstrucción de Gaza.
En septiembre, la junta propuso un plan de recuperación para Gaza por 2.450 millones de dólares en una reunión de sus miembros y partes interesadas, en un esfuerzo que se extendería a lo largo de seis meses.
A. Lefebvre--BTZ