Irán y EEUU reanudan conversaciones entre amenazas de un ataque militar
Irán y Estados Unidos celebran este jueves conversaciones indirectas en Ginebra sobre el programa nuclear iraní, en un nuevo intento de evitar un conflicto entre las amenazas estadounidenses de lanzar un ataque militar.
La nueva ronda de negociaciones en Ginebra ocurre en momentos que Washington acumula una fuerte presencia castrense en la región, incluyendo portaviones, bajo la advertencia del presidente Donald Trump de proceder contra Irán si no se alcanza un acuerdo.
En su reciente discurso sobre el estado de la Unión, Trump acusó a Irán de "perseguir siniestras ambiciones nucleares".
También señaló a Teherán de haber "desarrollado misiles que pueden amenazar a Europa" y sus bases en el extranjero, además de estar "trabajando para construir misiles que pronto alcanzarán Estados Unidos".
Irán calificó esas declaraciones como "grandes mentiras".
El alcance máximo de los misiles iraníes es de 2.000 kilómetros, según Teherán. Pero el Servicio de Investigación del Congreso estadounidense calcula que pueden alcanzar 3.000 km, menos de un tercio de la distancia a Estados Unidos continental.
La disputa principal entre los países es el programa nuclear iraní, que según Occidente busca construir una bomba atómica, pero que Teherán asegura que tiene fines pacíficos.
No obstante, Estados Unidos ha presionado por discutir también el programa balístico iraní y su apoyo a grupos armados hostiles a Israel.
Irán ha descartado abordar cualquier tema adicional a la cuestión nuclear y exige levantar las sanciones estadounidenses que golpean su economía como parte de un acuerdo.
Pero el secretario de Estado, Marco Rubio, insistió el miércoles en que Teherán también debe negociar su programa de misiles.
- "Ni guerra ni paz" -
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, comentó el miércoles que observa una "perspectiva favorable para las negociaciones" que permitan a su país "salir de esta situación de 'ni guerra ni paz'".
El ministro de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, jefe de la delegación iraní en las negociaciones, calificó el encuentro como una "oportunidad histórica" en la que un acuerdo está "al alcance de la mano".
Pero "el éxito de estas negociaciones depende de la seriedad de la otra parte y de su capacidad de evitar comportamientos y posiciones contradictorias", sostuvo Araqchi el jueves en un comunicado.
Estados Unidos estará representado por el enviado Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner.
Los dos países conversaron recientemente en Omán, mediador en las negociaciones, y la semana pasada celebraron una segunda ronda en Ginebra.
Un intento previo de diálogo colapsó cuando Israel atacó a Irán en junio, lo que inició una guerra de 12 días en la que Estados Unidos bombardeó sitios nucleares iraníes.
En enero surgieron nuevas tensiones entre Washington y Teherán, cuando Irán reprimió violentamente las protestas que desafiaron a la República Islámica.
Trump amenazó con intervenir en el país para "ayudar" al pueblo iraní.
Emile Hokayem, analista de seguridad en Oriente Medio para el International Institute for Strategic Studies, afirmó que "la región parece esperar una guerra en este punto".
Señaló que varios países de Oriente Medio presionaron en enero "para convencer a Estados Unidos" de no atacar a Irán.
"Pero hay mucha aprensión en este momento porque se espera que esta vez" la guerra será mayor que la de junio, añadió.
Pobladores de Teherán se mostraron divididos en cuanto a si habría un nuevo conflicto.
La ama de casa Tayebeh destacó que Trump "dijo que una guerra sería muy mala para Irán".
"Habría hambruna y la gente sufriría mucho. La gente sufre ya, pero al menos con una guerra, nuestro destino podría estar claro", señaló la mujer de 60 años.
H. Müller--BTZ