Guerra en Oriente Medio llega a su séptimo día con anuncio de Israel de "nueva etapa" contra Irán
La guerra en Oriente Medio entra este viernes en su séptimo día después de que Israel anunciara una "nueva fase" en su ofensiva contra Irán y prosiguiese con sus ataques contra Hezbolá en Líbano.
"Tras llevar a cabo con éxito la fase de ataque sorpresa, durante la cual hemos establecido nuestra superioridad aérea y neutralizado la red de misiles balísticos, pasamos ahora a la siguiente fase de la operación", anunció el jueves por la noche en una declaración televisada el jefe del Estado Mayor israelí.
El teniente general Eyal Zamir afirmó que Israel continuará con el "desmantelamiento del régimen" iraní y de sus capacidades militares durante esta nueva etapa.
"Todavía tenemos más sorpresas reservadas, que no tengo intención de revelar", advirtió.
La víspera, en la sexta jornada de la guerra iniciada por la ofensiva estadounidense-israelí contra Teherán, las hostilidades continuaron extendiéndose por la región, especialmente en Beirut, donde el conflicto se libra entre el grupo proiraní Hezbolá y las fuerzas israelíes.
Estas últimas han recibido la orden de avanzar más profundamente en el sur de Líbano para ampliar su zona de control en la frontera, aseguró Zamir.
El pánico ya se había apoderado antes de Beirut, tras un llamamiento sin precedentes de Israel para evacuar los suburbios del sur de la capital. Inmediatamente se formaron atascos en este bastión de Hezbolá, donde residen cientos de miles de personas.
- Exigencias de Trump -
Por la noche, la zona fue objeto de ataques, uno de ellos "muy violento" según la agencia estatal de noticias Ani, y el ejército israelí anunció que comenzó a atacar "las infraestructuras de Hezbolá".
Según el Ministerio de Salud libanés, al menos 123 personas han muerto y 683 han resultado heridas desde el lunes.
En Washington, el presidente Donald Trump exigió "participar" en la elección del sucesor del ayatolá Alí Jamenei, quien murió en el primer día de bombardeos de su país e Israel contra Irán, y afirmó que el hijo del líder supremo no era "aceptable" a sus ojos para dirigir el país.
El mandatario estadounidense también dijo en una entrevista con la agencia Reuters que estaría "totalmente a favor" de una ofensiva de las milicias kurdas iraníes contra el poder.
Teherán había anunciado anteriormente ataques a la región autónoma del Kurdistán iraquí.
El jefe de la diplomacia iraní, Abás Araqchi, expresó la determinación de Teherán en esta guerra y afirmó a la cadena estadounidense NBC que no buscaba ni un "alto el fuego" ni "negociaciones".
- "Dedo en el gatillo" -
En Tel Aviv se escucharon una serie de explosiones después de que los Guardianes de la Revolución iraníes anunciaran que habían lanzado drones y misiles contra "objetivos en el corazón" de la ciudad. Sin embargo, los servicios de emergencia israelíes no informaron de víctimas.
Teherán volvió a ser atacada el jueves y su estadio Azadi quedó reducido a cenizas, como muestran las fotos de la AFP.
La agencia Irna refiere un balance de 1.230 muertos desde el sábado, cifras que la AFP no ha podido verificar.
En el frente naval, Estados Unidos afirmó haber hundido 30 barcos iraníes desde el inicio de la guerra.
Poco antes, la televisión estatal iraní había asegurado que unos drones alcanzaron al portaviones estadounidense Abraham Lincoln, desplegado en la región, una versión que no ha podido ser confirmada.
Aliados de Teherán, los hutíes de Yemen advirtieron, a través de su líder, que tienen "el dedo en el gatillo" y que están "listos para responder en cualquier momento".
Arrastradas al conflicto por los ataques de Irán contra intereses estadounidenses, las monarquías del Golfo se muestran reacias a involucrarse plenamente en los combates, pero organizan su defensa ante las alertas diarias de drones y misiles.
- Disminución de los ataques -
El jueves se escucharon explosiones en Catar y Baréin, donde un hotel y dos edificios residenciales fueron alcanzados por ataques iraníes sin causar víctimas mortales, según el gobierno.
Arabia Saudita también anunció que había interceptado tres misiles que se dirigían a la base aérea del príncipe Sultán, que alberga a militares estadounidenses.
Sin embargo, el número de ataques iraníes siguió su fuerte tendencia a la baja, según el almirante estadounidense Brad Cooper, jefe del comando militar para Oriente Medio.
"En las últimas 24 horas, los ataques con misiles balísticos han disminuido un 90% con respecto al primer día, y los ataques con drones un 83%", detalló.
Europa, por su parte, se moviliza con cautela. Una fragata española acompañará al portaviones francés Charles de Gaulle en el Mediterráneo oriental junto con buques griegos, mientras que Londres ha desplegado cuatro aviones de combate Typhoon en Catar.
Entre el pánico de los mercados, la volatilidad de las cotizaciones y la ralentización de los flujos comerciales, los círculos empresariales temen una gran caída.
Los Guardianes de la Revolución bloquean de facto el tráfico en el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo y el gas natural licuado mundial.
"No tenemos ninguna intención" de cerrarlo, aseguró el canciller iraní Araqchi. "Son los barcos y petroleros los que no intentan atravesarlo, por temor a ser alcanzados por uno u otro bando".
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F. Burkhard--BTZ