Huelga de hambre avanza en Venezuela en demanda de libertad para presos políticos
Con cansancio, angustia y enfado, mujeres familiares de presos políticos entraron el lunes en su tercer día de huelga de hambre en Caracas para presionar por más excarcelaciones, tras aplazarse la semana pasada por segunda vez la aprobación de una ley de amnistía.
El gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció el 8 de enero un proceso de liberaciones, bajo fuertes presiones de Washington tras el derrocamiento de Nicolás Maduro el 3 de enero en un ataque estadounidense.
"Ya el cuerpo comienza a resentirse, pues. (Siento) mucha debilidad, cansancio cuando me levanto. Y bueno, ya ni siquiera se puede descansar. Dormir bien, nada de eso", cuenta a la AFP Evelin Quiaro, de 46 años, con una botella con agua y electrolitos a su lado.
Las excarcelaciones se producen a cuentagotas. Familiares se han plantado desde hace más de un mes a las afueras de las cárceles a la espera de que sus presos salgan.
Una decena de mujeres comenzó la huelga al romper el alba el 14 de febrero en la entrada de los calabozos de la Policía Nacional conocidos como Zona 7 en Caracas, donde acampan familias desde hace semanas.
Dentro permanecen unos 60 detenidos políticos y, según sus allegados, también están en huelga de hambre desde el sábado.
"El cuerpo comienza a sentir los embates de no comer", pero "vale la pena, siempre va a valer la pena", dice Quiaro acostada en uno de los varios colchones dispuestos en fila bajo toldos improvisados contra el duro sol.
Sus caras demacradas muestran una debilidad que se entremezcla con rabia, angustia y desesperación.
"¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo nos van a tener en esto?", se queja Quiaro. "Ya tenemos mucho tiempo acá durmiendo en carpas, conviviendo acá de una manera inhumana. O sea, ya las condiciones están al límite y nosotros también estamos al límite", denuncia.
- "Peligroso" -
Durante la madrugada del 14 de febrero fueron excarcelados 17 presos políticos de esos calabozos donde está también detenido el hijo de Quiaro de 30 años desde noviembre de 2025, acusado de terrorismo, asociación para delinquir y financiamiento al terrorismo.
"Tenemos la convicción de que esto tiene que surtir efecto", confía Quiaro.
Una de las diez mujeres tuvo que abandonar el ayuno por problemas de tensión, señala Rafael Arreaza, un médico que las asiste.
"Es peligroso hacer una huelga de hambre, y más por las condiciones en que se encuentran, que están en la calle, están respirando el polvo, el sucio de la calle", explica Arreaza, que solicitó en vano visitar a los presos. Un funcionario "me pidió una orden judicial" para entrar, cuenta.
Enroscándose en una cadena, Narwin Gil, cuyo cuñado está preso pero su hermana fue excarcelada, cierra el paso a un agente que llega con comida para los guardias del centro de detención.
"Si nuestros familiares no comen, ellos tampoco deben comer", le dice al policía, que da media vuelta.
"¡Basta, basta! Y necesito no que sean uno ni sean dos, son todos, todos, todos los que están en Venezuela" deben salir, pide Gil. "Nosotras ninguna queremos estar aquí. No queremos estar aquí".
- "Desgastadas" -
Las mujeres se quejan del aplazamiento -dos veces- de la aprobación de una ley de amnistía que en teoría abarca los 27 años de chavismo gobernante. Se espera que la norma se traduzca en la libertad de cientos de detenidos.
La próxima sesión legislativa está pautada para el 19 de febrero cuando se prevé la discusión final de la normativa para su aprobación.
Es "terrible, terrible porque nos cambió nuestra dinámica", lamenta María Escalona, de 41 años, cuyo esposo está detenido desde septiembre.
"Mis niños pequeños (8 y 9 años) sufren porque no están con su papá. Entonces es estresante, es preocupante. Estamos desgastadas ya con esta huelga de hambre".
Escalona espera que la ley sea examinada el jueves. Pero ya no quiere esperar. "Quiero que salgan ya. Tiene que ser antes del jueves".
El opositor Edmundo González Urrutia, que reivindica la victoria en las presidenciales de 2024, se quejó desde su exilio en Madrid. "Detrás de cada preso político hay una familia que resiste. ¡Familias en huelga de hambre! Lo hacen porque sienten que no les dejan otra opción. Lo hacen desde el dolor y la angustia", escribió en X.
Más de 600 presos políticos siguen tras las rejas y 444 han conseguido libertad condicional desde el 8 de enero, según la ONG Foro Penal.
O. Karlsson--BTZ