México inaugura su tercer Mundial con Sudáfrica, Shakira y megaprotestas
Los aficionados al fútbol anhelan el inicio este jueves del tercer Mundial en México, donde varios colectivos sociales han prometido sembrar el caos para impulsar sus reivindicaciones.
El silbatazo sonará a las 13H00 locales (19h00 GMT) para que las selecciones de México y Sudáfrica den inicio al mayor mundial de la historia, con 48 selecciones y 104 partidos.
El mayor evento del planeta fútbol estará organizado por primera vez por tres países: Estados Unidos, Canadá y México, que ya lo hizo en solitario en 1970 y 1986.
"Ya es la fiesta en México", dijo a AFP Ingrid Orozco, una aficionada de 40 años. "Es muy extraordinario", "nunca me imaginé que hubiera un Mundial aquí" otra vez, reconoce emocionado Gustavo Ramírez, de 19.
El torneo llega precedido por polémicas: el alto precio de los boletos, el rechazo de visados para Estados Unidos o la guerra en Oriente Medio, que llevó a Irán a trasladar su campo base de Arizona a Tijuana.
A partir de ahora, el balón intentará tomar el protagonismo para dirimir si la España de Lamine Yamal, la Portugal de Cristiano Ronaldo o la Francia de Kylian Mbappé pueden desbancar a la Argentina de Lionel Messi, que aspira a revalidar el título de Catar.
- Confianza en la Tricolor -
Durante la ceremonia inaugural, el tenor italiano Andrea Bocelli interpretará el himno oficial de este Mundial, titulado "DNA", mezcla de ópera y música electrónica.
Y Shakira estrenará la canción "Dai Dai" junto a la estrella nigeriana del afrobeat Burna Boy.
La colombiana ya presentó el himno "Waka Waka (This Time for Africa)" en el Mundial de Sudáfrica 2010.
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum no asistirá a la apertura, que asegura transcurrirá "en paz" pese a la presión de las protestas que desde la semana pasada han impuesto el caos en la capital mexicana.
México es el país con mayor afición de los tres coorganizadores y su estadio Azteca es una "catedral del fútbol", "bendecida por los dioses" de este deporte, en palabras el miércoles del presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
Pero en esta edición no vive la pasión de sus dos mundiales anteriores.
El ambiente "lo siento medio bajo", indicó Víctor Flores, repartidor de 52 años. "En el 86 sí tuve la oportunidad de ir a partidos y parecía un carnaval (...) ahorita lo siento totalmente apagado", agregó.
Una encuesta publicada el lunes reveló que solo 35% de los mexicanos confía en la Tricolor, que nunca ha pasado de cuartos de final en la historia de los Mundiales.
La competición se celebra además en un contexto de relaciones deterioradas con el Estados Unidos de Donald Trump, que ha amenazado con intervenir en suelo mexicano contra los cárteles de la droga.
En México se disputan 13 partidos y los elevadísimos precios de los boletos dejaron fuera de los estadios a las clases populares.
En lugar de festejar, éstas optaron por aprovechar la atención planetaria para hacer oír sus reivindicaciones.
"¡Boicot al Mundial FIFA 2026!", decía una enorme pancarta de camino al emblemático estadio Azteca, donde hace cuarenta años Diego Maradona marcó su polémico gol con "la mano de Dios" en el cuarto de final de Argentina contra Inglaterra (2-1).
- "Firme la lucha" -
Profesores de primaria y secundaria llevan semana y media reclamando violentamente mejoras salariales y de jubilación.
El jueves se suman a ellos familiares de las decenas de miles de desaparecidos que enlutan al país y otros colectivos.
Su objetivo es converger hacia el Azteca, creando un enorme caos vial en esta megaurbe de 22 millones de habitantes, lo que puede dificultar el acceso al estadio y desembocar en choques con la policía.
"Seguiremos, tenemos firme la lucha, hasta que nos solucionen no hay marcha atrás", dijo a AFP el maestro Austreberto Flores.
Sheinbaum calificó la protesta de "provocación" para que haya imágenes de represión durante el Mundial. Aseguró que no caerá en la trampa.
La presidenta izquierdista descartó desde hace meses asistir a alguno de los juegos disputados en el país e incluso regaló su boleto para la inauguración a una niña futbolista.
Sheinbaum anunció que seguiría el torneo con "el pueblo" en las pantallas gigantes instaladas en el Zócalo, la inmensa plaza donde se encuentra el Palacio Nacional.
La presión de las protestas amenaza ahora con cancelar su presencia allí e incluso la apertura de ese Fan Fest.
F. Burkhard--BTZ