La Junta de Paz de Trump tranquiliza a Israel tras objeciones a la retirada de Gaza
La Junta de Paz del presidente estadounidense Donald Trump, encargada de implementar la segunda fase del plan para Gaza, aseguró el lunes al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu que la retirada de Israel de ese territorio palestino recién comenzará después del desarme "completo" de Hamás.
El desarme del movimiento islamista, que controla la Franja de Gaza desde 2007, es uno de los principales obstáculos para poner fin a la guerra con Israel tras el alto el fuego de octubre de 2025.
"Señalamos que la retirada de Israel más allá de la Línea Amarilla tendrá lugar únicamente una vez que el desarme esté completo, tal como Hamás se comprometió ante los mediadores", escribió la Junta en X, en referencia a la línea de demarcación entre la zona controlada por Hamás y la controlada por Israel.
El alto representante para Gaza en la Junta de Paz, Nikolai Mladenov, se reunió el lunes con Netanyahu en un encuentro que él mismo calificó de difícil.
No obstante, la Junta afirmó que había alcanzado un "entendimiento común de los objetivos compartidos" con Israel.
Israel había presentado objeciones al texto divulgado el jueves por la Junta, que pedía una retirada gradual dentro del territorio palestino y el cese inmediato de los ataques israelíes en Gaza.
"Israel transmitió a sus homólogos estadounidenses sus observaciones y preocupaciones sobre el marco propuesto", declaró el lunes a la AFP un portavoz de Netanyahu, en una nueva muestra de las tensiones surgidas entre ambos aliados, a pesar de la reunión que el primer ministro israelí y Trump mantuvieron en Washington a finales de julio.
"La versión hecha pública no refleja la posición de Israel", añadió este portavoz, Doron Spielman.
Hamás había anunciado el viernes que aceptaba la hoja de ruta elaborada por la Junta de Paz de Trump.
La versión difundida por la Junta prevé el fin de las operaciones militares de ambas partes, así como el desmantelamiento del armamento de Hamás y su almacenamiento por el Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), un órgano tecnocrático palestino para gestionar el territorio en una fase transitoria.
Este desarme estará vinculado a una retirada progresiva israelí. La Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), actualmente en formación, deberá desplegarse para separar las fuerzas israelíes de las zonas controladas por el NCAG.
Pero Israel reiteró el lunes que "no se replegará y seguirá contrarrestando cualquier amenaza", según una fuente política citada por la AFP.
Tras el anuncio del acuerdo, Israel prosiguió de hecho sus bombardeos en Gaza, según una fuente de seguridad en el lugar, que contabilizó "más de diez ataques aéreos" en los que murieron 19 personas desde el domingo.
El lunes, otro ataque israelí contra un vehículo en el oeste de la Ciudad de Gaza mató a dos palestinos e hirió a varios más, según Mahmud Basal, portavoz de la Defensa Civil. El ejército israelí aseguró a la AFP haber tenido como objetivo a dos individuos.
– "Violaciones continuas" –
Catar, Egipto y Turquía, países mediadores, condenaron el lunes a Israel por sus "violaciones continuas" en el territorio palestino tras los últimos ataques, que constituyen según ellos "una violación flagrante del derecho internacional y del derecho internacional humanitario".
Desde octubre, más de 1.200 palestinos murieron en Gaza, según las autoridades del territorio. El ejército israelí dice que perdió allí cinco soldados durante ese mismo periodo, además de un contratista civil.
Trump calificó esta nueva etapa de su plan como un "hito importante" en los esfuerzos por poner fin al conflicto desencadenado por el ataque sin precedentes de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023.
Spielman dijo que los servicios de inteligencia israelíes determinaron que Hamás se había rearmado y había reclutado a más personas desde el alto al fuego, acciones que demuestran, en su opinión, que se prepara para "nuevas masacres del tipo del 7 de octubre".
"El primer paso indispensable hacia cualquier acuerdo duradero es la desmilitarización real, verificable e irreversible de Hamás", declaró.
"Cualquier medida que no conduzca a una desmilitarización completa dejaría a Hamás en condiciones de amenazar de nuevo a Israel", subrayó.
Hamás defiende desde hace tiempo un desarme progresivo, con entrega de sus armas a un organismo independiente tras los acuerdos de paz, en lugar de una rendición inmediata y unilateral de su arsenal.
Mohammed Dahlane, un alto dirigente político palestino implicado en un plan para Gaza, acusó a Netanyahu de esforzarse "por obstaculizar la oportunidad más prometedora de comenzar a poner fin" a la guerra en Gaza.
A. Walsh--BTZ