Los demócratas se la juegan al estilo Trump por un escaño clave en el Senado
Un carismático pero polémico ostricultor, presentado como la respuesta demócrata al populismo de estilo Trump, ganó el martes las primarias del estado de Maine, asegurando la nominación en unos comicios clave para recuperar el Senado estadounidense.
Graham Platner, de 41 años, se hizo con la nominación tras el retiro a finales de abril de su principal rival, la exgobernadora Janet Mills, muy rezagada entonces en los sondeos.
Según las primeras estimaciones de CNN y NBC News, Platner obtuvo más del 70% de los votos. Se enfrentará a la senadora republicana saliente Susan Collins en noviembre.
"Me siento honrado y orgulloso de ser oficialmente su candidato demócrata al Senado de Estados Unidos para enfrentar a Susan Collins y a la clase de multimillonarios que ella representa", publicó Platner en redes sociales el martes por la noche, después de que medios estadounidenses proyectaran su victoria.
Pero las cualidades que lo convirtieron en la figura más convincente en las primarias demócratas del estado también inquietan a la dirigencia del partido, en medio de preocupaciones de que solo un candidato tradicional pueda desbancar a Collins, que va por su quinto mandato.
El atractivo de Platner ha suscitado comparaciones con el ascenso disruptivo del presidente Donald Trump: magnetismo personal, desprecio por la política del establecimiento y la promesa de romper un sistema que muchos votantes estadounidenses consideran corrupto o agotado.
Pero su campaña se ha visto acosada por una larga lista de controversias, incluidos viejos mensajes incendiarios en Reddit, un tatuaje que asemejaba a un símbolo nazi que luego cubrió, o mensajes de contenido sexual explícito y acusaciones de agresión física de una exnovia.
Platner, ex miembro de los Marines, ha reconocido una etapa difícil en su vida, al afirmar que luchó con un trastorno de estrés postraumático no diagnosticado y abuso de alcohol, pero niega agresiones físicas a alguna expareja.
Si bien los republicanos ya se preparan para convertir su pasado en el eje central de la elección general, y los propios demócratas han expresado sus preocupaciones en torno a las polémicas del candidato.
Algunos demócratas, preocupados por las elecciones, señalan además que el electorado general es muy distinto al de las primarias, y que incluso una mínima deserción entre mujeres, votantes judíos o independientes podría ser suficiente para que Platner pierda ante Collins.
N. Lebedew--BTZ