Un tribunal evalúa retirar el rango militar a Bolsonaro y generales golpistas en Brasil
Una corte militar de Brasil anunció este martes que examinará si el expresidente Jair Bolsonaro y varios generales, condenados por intento de golpe de Estado, deben perder sus rangos en las fuerzas armadas, en un caso inédito en el país.
El exjefe de Estado (2019-2022) fue condenado en septiembre pasado por la corte suprema a 27 años de prisión tras ser declarado culpable de conspiración para aferrarse al poder de forma "autoritaria" tras su derrota ante el actual presidente de izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva en 2022.
Nunca en la historia de Brasil oficiales con altos rangos militares de general o almirante habían sido sometidos a un proceso de retiro de sus galones.
El Supremo Tribunal Militar (STM) debe ahora discutir un pedido de los fiscales militares para declarar "indignos" de mantener sus rangos y beneficios en las fuerzas armadas a Bolsonaro, un capitán retirado del Ejército, y a cuatro altos mandos que fueron también condenados por la tentativa golpista, dijo la presidenta de esa corte, Maria Elizabeth Rocha.
Rocha dijo en rueda de prensa que Bolsonaro "está siendo juzgado por un tribunal de honra" que discutirá si mantiene su rango de capitán pese a la condena por la trama golpista.
Según la magistrada, los procesos contra los altos mandos -los generales Walter Braga Neto, Paulo Sérgio Nogueira y Augusto Heleno, y el excomandante de la Marina, almirante Almir Garnier Santos-, son "inéditos" en Brasil desde la creación del antecesor de ese tribunal en 1808.
"Por primera vez estamos (...) juzgando la pérdida de rango de un general", dijo Rocha.
"Será un juicio paradigmático, una jurisprudencia que definirá hasta los rumbos de este tribunal y su entendimiento con relación a la preservación y mantenimiento del estado democrático de derecho", añadió.
De ser condenado por el STM, Bolsonaro pasaría a ser un civil y podría tener que abandonar la cárcel de la policía militar en el enorme complejo carcelario de Papuda, en Brasilia, donde permanece recluido desde el mes pasado.
Esa decisión deberá recaer en el juez de la corte suprema a cargo del caso, Alexandre de Moraes, considerado un enemigo del bolsonarismo.
El exmandatario ultraderechista, de 70 años, sufre de problemas de salud como consecuencia de un ataque con cuchillo en 2018, y su defensa pide que sea trasladado a prisión domiciliar.
F. Schulze--BTZ