Japón y EEUU pactan ampliar su cooperación en misiles y maniobras militares
Japón y Estados Unidos acordaron este viernes impulsar la producción conjunta de equipamiento de defensa, incluidos misiles, y ampliar su presencia militar en las aguas del suroeste nipón mientras China aumenta la presión sobre su vecino asiático.
El convenio se produce después de que el ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, se reuniera con el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, en Washington, donde también se comprometieron a seguir cooperando en materia de cadenas de suministro, incluidos los minerales críticos.
El archipiélago asiático está inmerso en una acalorada disputa diplomática con China, desencadenada por la sugerencia en noviembre de la primera ministra Sanae Takaichi de que Tokio podría intervenir militarmente si Pekín ataca Taiwán.
China, que considera a esa isla de régimen democrático como parte de su territorio y espera recuperarla incluso por la fuerza, reaccionó con indignación y bloqueó las exportaciones a Japón de artículos de "doble uso" civil y militar.
Esa decisión alimentó las preocupaciones en Tokio de que Pekín pudiera cortar el suministro de tierras raras, indispensables en sectores como la defensa y la tecnología.
Dado que "el entorno de seguridad se está volviendo cada vez más grave" en Asia, "los dos ministros confirmaron que la alianza entre Japón y Estados Unidos sigue siendo absolutamente inquebrantable", aseguró el Ministerio de Defensa nipón en un comunicado.
Acordaron seguir avanzando en la producción conjunta de misiles aire-aire e interceptores tierra-aire.
Los aliados pactaron además trabajar en la ampliación de "maniobras conjuntas más sofisticadas y prácticas en diversos lugares, incluida la región suroeste", según el texto.
Reforzar la defensa en torno a la denominada región "suroeste", que incluye zonas como la isla subtropical de Okinawa, es una de las principales prioridades de Japón, que ha aumentado cada vez más su presupuesto militar.
Okinawa, donde se encuentra la mayoría de las bases militares estadounidenses en Japón, es un puesto avanzado clave de Washington para vigilar a China, el estrecho de Taiwán y la península de Corea.
D. Meier--BTZ