Trump llega a la Asamblea General de la ONU atascado en su guerra en Irán
La Asamblea General de la ONU comienza este martes con un esperado discurso de Donald Trump, acérrimo crítico de una institución a la que acusa de ser incapaz de resolver los conflictos en el mundo, justo cuando él mismo parece estar atascado en su guerra en Irán.
La intervención del presidente estadounidense del año pasado ante la Asamblea General consistió en un ataque frontal contra Naciones Unidas, a las que acusó de inacción mientras él se jactaba de haber puesto fin a siete guerras en apenas unos meses.
Enfadado por la avería a su llegada de una escalera mecánica de la sede en Nueva York, el republicano también arremetió contra la política migratoria de los países europeos y renovó su negacionismo sobre el cambio climático, al que calificó como "la mayor estafa" de la historia.
Trump tomará la palabra esta vez mientras lucha por salir del conflicto que lanzó junto a Israel a finales de febrero contra Teherán. La guerra muestra signos de un posible agravamiento y afecta la circulación de petróleo y gas, lo que ha tenido repercusión en la economía mundial.
En el ámbito interno, el magnate también atraviesa dificultades de cara a las elecciones de mitad de mandato, enfrentado a una impopularidad creciente alimentada en gran parte por el aumento del costo de la vida.
- "Contraste" -
El mandatario, sin embargo, no dejará de celebrar el acuerdo recién firmado con Dinamarca sobre el futuro de Groenlandia, que será objeto de una ceremonia oficial en Nueva York.
Ese asunto había provocado una grave crisis con los europeos, luego de que Trump amenazó con anexionar a Estados Unidos el territorio autónomo danés.
Tampoco olvidará mencionar Venezuela, antes del cara a cara con la presidenta interina Delcy Rodríguez, que gobierna bajo fuerte presión estadounidense desde la captura de Nicolás Maduro por parte de Washington en enero.
"Este año, esperamos más bien un contraste entre, por un lado, Donald Trump anunciando y celebrando su balance de hacedor de paz y, por otro, la defensa de las operaciones militares que lleva actualmente a cabo en todo el mundo", pronostica en diálogo con la AFP Daniel Forti, director de asuntos de la ONU en International Crisis Group.
También debería reunirse durante la jornada con el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, cuando el conflicto con Rusia se ha intensificado en los últimos meses. Una "guerra ridícula y sin fin", que "debe detenerse", dijo recientemente.
Paradójicamente, el diagnóstico sobre la incapacidad de la ONU para resolver los grandes conflictos debería ser compartido desde la tribuna por el secretario general de la organización, António Guterres, quien pronunciará su último discurso. Su segundo mandato de cinco años concluye en diciembre.
- Amargo balance -
Refiriéndose a la guerra en Ucrania y la situación en Oriente Medio, el portugués de 77 años hizo un amargo balance y dijo que "cada día las cosas empeoran un poco".
"No hay ninguna mejora en ninguna parte", insistió Guterres, llegando incluso a afirmar que no tenía "ningún poder".
El jefe de la ONU, sin embargo, debería abordar el tema de la inteligencia artificial, después de haber pedido hace unos días una "coordinación global" tras una serie de incidentes y preocupantes advertencias de numerosos dirigentes del sector.
En tanto, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ya anunció que aprovechará el micrófono para pedir a su homólogo estadounidense que "no se entrometa" en las elecciones de Brasil.
Lula aspira a un nuevo mandato en las presidenciales de octubre frente al candidato de derecha Flavio Bolsonaro, aliado de Donald Trump. Las encuestas pronostican una segunda vuelta muy reñida entre ambos.
Emmanuel Macron, que tomará la palabra por última vez como presidente, tendrá necesariamente muy presente la defensa del compromiso de Francia a favor del multilateralismo.
K. Petersen--BTZ