Comienza la vendimia en la región francesa de Borgoña, un nuevo récord de precocidad
La región francesa de Borgoña, en el centro del país, comenzó este sábado la vendimia, con las primeras cosechas destinadas a los espumantes, en un nuevo récord debido a las sucesivas olas de calor.
Marc Sangoy, que tiene casi 40 años de experiencia como viticultor y presidente de la Cave de Lugny, en Saône-et-Loire, nunca había experimentado una vendimia tan temprana.
"Los récords caen. Esto va rápido", dijo.
"El último récord se remontaba a 2022, un 13 de agosto; este año empezamos el 8 de agosto para los 'crémants'", vinos espumosos cuyos racimos se cosechan tradicionalmente en primer lugar, dijo a la AFP el responsable de la cooperativa, que reúne 1.250 hectáreas de viñedos.
En cuanto a los vinos "tranquilles" (no espumosos), la vendimia debería comenzar "a finales de la semana que viene, probablemente", estimó Sangoy.
En promedio, en Borgoña y para los vinos tranquilos, la uvas para los blancos deberían recolectarse "en torno al 18-20" de agosto y para los tintos "hacia el 20-25", calculó Thiébault Huber, presidente de la Confederación de denominaciones y viticultores de Borgoña (CAVB).
"Contábamos con una vendimia antes del 15 de agosto, pero ahora prevemos más bien hacia el 25", porque "la sequía y la ola de calor han bloqueado la viña y frenado la maduración de las uvas", explicó.
El récord histórico de precocidad de la vendimia de tintos, establecido en Beaune (en la región de Côte-d'Or) el 15 de agosto de 1556, no debería batirse.
En otros lugares de Francia, las vendimias también han registrado una precocidad histórica, tras haber comenzado ya el jueves en Champaña (noreste) y en la región de Burdeos (suroeste) para los vinos espumantes.
Según un estudio realizado por el historiador del clima Thomas Labbé sobre siete siglos de fechas de vendimia de tintos en Beaune, la cosecha tenía lugar en torno al 27 de septiembre en promedio entre finales de la Edad Media y 1988.
Luego, "todo se ha acelerado desde 1988", afirma. El promedio para el inicio de la vendimia alcanzó así el 6 de septiembre en 2019.
En cuanto a los rendimientos, serán muy inferiores, ya que las uvas han engordado poco debido a la sequía, predicen los viticultores de Borgoña.
"Apenas superarán el 30%", calculó Olivier Fichet, viticultor en Igé (Saône-et-Loire), que vendimiará sus 30 hectáreas "hacia el 15 de agosto".
"La cosecha será muy normal en cantidad, pero buena en calidad", añadió Michel Barraud, copresidente del Comité de vinos de Borgoña.
C. Fournier--BTZ