La fiscalía francesa pide procesar por homicidio voluntario a sospechosos por la muerte de un activista de extrema derecha
La fiscalía francesa solicitó este jueves procesar por homicidio voluntario a siete sospechosos de la muerte a golpes de un activista de extrema derecha, un crimen que trascendió la política interna después de que la primera ministra de Italia se pronunciara sobre el caso.
Quentin Deranque, de 23 años, falleció la semana pasada a causa de una lesión cerebral tras haber sido agredido por varias personas en Lyon, en el sureste, y este jueves la fiscalía anunció que pedirá que siete sospechosos sean procesados por homicidio voluntario.
El fiscal de Lyon, Thierry Dran, precisó en una rueda de prensa que solicitó la prisión preventiva por "riesgos de alteración del orden público".
Dran indicó que los sospechosos niegan haber tenido una "intención homicida", pese a que algunos admiten que golpearon al fallecido o a otras víctimas.
El presidente francés, Emmanuel Macron, volvió a pronunciarse sobre el caso, que sacude el panorama electoral a menos de un mes de las elecciones municipales en Francia.
"Nada puede justificar la acción violenta, ni de un lado ni del otro, ni siquiera en un cara a cara que resulta letal para la República", declaró Macron en Nueva Delhi, donde concluye una visita oficial a India.
El mandatario pidió además a la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, que "dejara de comentar lo que pasa" en otros lugares, después de que la política de extrema derecha afirmara el miércoles que esta muerte "es una herida para toda Europa".
Meloni respondió este jueves a Macron que su declaración tuvo como objetivo mostrar "solidaridad" y no inmiscuirse en los asuntos internos de Francia, pero se declaró "consternada" ante la reacción del mandatario.
El ataque se produjo en Lyon, durante una protesta de la extrema derecha contra la intervención de una eurodiputada de izquierda radical, Rima Hassan, en una universidad de la ciudad.
Entre los detenidos por la fatal golpiza, está un asistente parlamentario de Raphaël Arnault, un diputado del partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI). El parlamentario anunció que inició un proceso para poner fin al contrato de su colaborador.
I. Johansson--BTZ